Equipos de Protección Individual (EPI)

CALZADO

Por calzado de uso profesional se entiende cualquier tipo de calzado destinado a ofrecer una cierta protección contra los riesgos derivados de la realización de una actividad laboral.

Incorpora tope o puntera de seguridad que garantiza una protección suficiente frente al impacto, con una energía equivalente de 200 J en el momento del choque, y frente a la compresión estática bajo una carga de 15 KN.

Según el nivel de protección ofrecido, el calzado de uso profesional puede clasificarse en las siguientes categorías:
CALZADO DE SEGURIDAD: EN ISO 20345:2004
Es un calzado de uso profesional que proporciona protección en la parte de los dedos, mediante la incorporación de elementos de protección destinados a proteger al usuario de las lesiones que pudieran provocar los accidentes, en aquellos sectores de trabajo para los que el calzado ha sido concebido, y que está equipado por topes diseñados para ofrecer protección frente al impacto cuando se ensaye con un nivel de energía de 200 J en el momento del choque, y frente a la compresión estática bajo una carga de 15 KN. (norma EN345)
CALZADO DE PROTECCIÓN: EN ISO 20346:2005
Es un calzado de uso profesional que proporciona protección en la parte de los dedos. Incorpora tope o puntera de seguridad que garantiza una protección suficiente frente al impacto, con una energía equivalente de 100 J en el momento del choque, y frente a la compresión estática bajo una carga de 10 KN. (norma EN346)
CALZADO DE TRABAJO: EN ISO 20347:2005
El calzado de trabajo para uso profesional es el que incorpora elementos de protección destinados a proteger al usuario de las lesiones que pudieran provocar los accidentes, en aquellos sectores de trabajo para los que el calzado ha sido concebido, sin llevar tope de protección contra impactos en la zona de la puntera. (norma EN347)
 marcado EberEpis

Aparte del obligatorio marcado "CE" conforme a lo dispuesto en los Reales Decretos 1407/1992 y 159/1995 y O.M. del 20 de febrero de 1997, el cazado debe ir marcado con los siguientes elementos:

Según lo exigido en las normas UNE-EN 345, 346 y 347: Se deben incluir marcas relativas a los siguientes elementos:
  1. Talla
  2. Marca o identificación del fabricante.
  3. Nombre o referencia del modelo.
  4. Fecha de fabricación (al menos trimestre y año).
  5. Número de la norma armonizada aplicada para la evaluación de su conformidad con las exigencias esenciales de salud y seguridad.
Según lo establecido en las normas UNE-EN 344, 345, 346 y 347, en sus diferentes partes y revisiones:
  1. Se estamparán diferentes marcas, según los rendimientos ofrecidos por el calzado en su tarea protectora frente a los diferentes riesgos. En cualquier caso, una explicación de las marcas, detallada y clara, debe estar incluida en el folleto informativo de obligado suministro por parte del fabricante.
 Calzado de seguridad ( 200 Julios)
Norma EN345
Calzado de seguridad( 100 Julios)
Norma EN346
Calzado de trabajo
Norma EN345
Clase
(*)
Categ.Requisitos adicionalesCateg.Requisitos adicionalesCateg.Requisitos adicionales
I o IISBExigencias básicasPBExigencias básicas  
I S1Zona del talón cerrada.
Propiedades antiestáticas.
Absorción de energía en zona del talón.
P1Zona del talón cerrada.
Propiedades antiestáticas.
Absorción de energía en zona del talón.
O1Zona del talón cerrada.
Resistencia de la suela a los hidrocarburos
Propiedades antiestáticas.
Absorción de energía en zona del talón.
IS2Como S1 más:
Penetración y absorción de agua.
P2Como P1 más:
Penetración y absorción de agua.
O2Como O1 más:
Penetración y absorción de agua.
IS3Como S2 más:
Resistencia a la perforación.
Suela con resaltes.
P3Como P2 más:
Resistencia a la perforación.
Suela con resaltes.
O3Como O2 más:
Resistencia a la perforación.
Suela con resaltes.
IIS4Propiedades antiestáticas.
Absorción de energía.
P4Propiedades antiestáticas.
Absorción de energía.
O4Propiedades antiestáticas.
Absorción de energía.
IIS5Como S4 más:
Resistencia a la perforación.
Suela con resaltes.
P5Como P4 más:
Resistencia a la perforación.
Suela con resaltes.
O5Como O4 más:
Resistencia a la perforación.
Suela con resaltes.

(*)
Clase I: Calzado fabricado en cuero y otros materiales. Se excluyen los calzados de caucho y todo polimérico.
Clase II: Calzado todo de caucho (vulcanizado) o todo polimérico (moldeado).

En lo referente a los símbolos de especificaciones adicionales, su significado está en conformidad con la siguiente tabla:

PResistencia de la suela a la perforación
EAbsorción de energía por el talón
CResistencia eléctrica, conductividad
AResistencia eléctrica, calzado antistático
HISuela aislante contra el calor
CISuela aislante contra el frío
   WRU     Resistencia a la absorción de agua por el corte de los calzados de cuero
HROResistencia de la suela al calor de contacto
OROResistencia de la suela de marcha a los hidrocarburos
WRResistencia a la penetración de agua de la unión suela/corte del calzado de cuero
MProtección de los metatarsos contra los choques
CRResistencia del corte contra los cortes

Calzado de uso profesional: ¿Cómo elegirlo?

Recomendaciones a tener en cuenta para la selección de un equipo protector de las extremidades inferiores:
  1. La elección debe ser realizada por personal capacitado y requerirá un amplio conocimiento de los posibles riesgos del puesto de trabajo y de su entorno, teniendo en cuanta la participación y colaboración del trabajador que será de capital importancia. Para tomar en consideración las distintas variaciones individuales de la morfología del pie, el calzado deberá presentarse en formas, anchos y números distintos.
  2. El folleto informativo referenciado en el R.D. 1407/1992 contiene, en la(s) lengua(s) oficial(es) del Estado miembro, todos los datos útiles referentes a: almacenamiento, uso, limpieza, mantenimiento, desinfección, accesorios, piezas de repuesto, fecha o plazo de caducidad, clases de protección, explicación de las marcas, etc.
  3. El empresario debe confeccionar una lista de control, con la participación de los trabajadores, para cada sector de la empresa o ámbito de actividad que presente riesgos distintos. Se ha demostrado fundamental para la adecuada elección de los distintos modelos, fabricantes y proveedores, que dicha lista forme parte del pliego de condiciones de adquisición.
  4. La altura del calzado -hasta el tobillo, la rodilla o el muslo- depende del riesgo, pero también deben tenerse en cuenta la comodidad y la movilidad. Así, en algunos casos es mejor usar zapatos con polainas que botas altas. Los zapatos y botas de protección pueden ser de cuero, caucho, caucho sintético o plástico.
  5. Existen zapatos y botas, pero se recomienda el uso de botas ya que resultan más prácticas, ofrecen mayor protección, aseguran una mejor sujeción del pie, no permiten torceduras y por tanto disminuyen el riesgo de lesiones.
  6. Normalmente los equipos de protección no se deben intercambiar entre varios trabajadores, pues la protección óptima se consigue gracias a la adaptación del tamaño y ajuste individual de cada equipo.

Calzado de uso profesional: ¿de qué me tiene que proteger?

 calzado-profesional-de-que-me-protege

Algunas indicaciones prácticas de interés, relativas a este particular, son:

  1. En el lugar de trabajo los pies del trabajador, y por los pies su cuerpo entero, pueden hallarse expuestos a riesgos de naturaleza diversa, los cuales pueden agruparse en tres grupos, según su forma de actuación:
  2. a. Lesiones en los pies producidas por acciones externas.
    b. Riesgos para las personas por una acción sobre el pie.
    c. Riesgos para la salud o molestias vinculados al uso del calzado.

Uso y mantenimiento del calzado de uso profesional

Algunas indicaciones prácticas de interés en los aspectos de uso y mantenimiento son:

 calzado EberEpis
  1. La vida útil del calzado de uso profesional guarda relación con las condiciones de empleo y la calidad de su mantenimiento. El calzado debe ser objeto de un control regular. Si su estado es deficiente (por ejemplo: suela desgarrada, mantenimiento defectuoso de la puntera, deterioro, deformación o caña descosida), se deberá dejar de utilizar, reparar o reformar. Se aconseja al empresario que precise en la medida de lo posible el plazo de utilización (vida útil) en relación con las características del calzado, las condiciones de trabajo y del entorno, y que lo haga constar en las instrucciones de trabajo junto con las normas de almacenamiento, mantenimiento y utilización.
  2. Todo calzado protector debe mantenerse limpio y seco cuando no se usa. Sin embargo, no deberá colocarse demasiado cerca de una fuente de calor para evitar un cambio demasiado brusco de temperaturay el consiguiente deterioro del cuero.
  3. Los artículos de cuero se adaptan a la forma del pie del primer usuario. Por este motivo, al igual que por cuestiones de higiene, debe evitarse su reutilización por otra persona.
  4. Las botas de goma, caucho o de materia plástica pueden ser reutilizadas previa limpieza y desinfección, en ese caso llevarán una indicación sobre la necesidad de desinfectarlas. Cuando varias personas comparten las mismas botas hay que organizar la desinfección sistemática entre usos para evitar la transmisión de infecciones de los pies. El uso de botas o zapatos excesivamente apretados y pesados favorece la aparición de micosis en los pies.
  5. El éxito de cualquier calzado protector depende de su aceptabilidad, un hecho que ahora se refleja de forma generalizada en la muy superior atención que se presta al diseño. La comodidad es una cualidad irrenunciable, y el calzado debe ser todo lo ligero que permita su utilidad. Deben evitarse los zapatos que pesen más de dos kilogramos el par.
  6. Conviene probar distintos modelos de calzado y, a ser posible, anchos distintos.La horma del calzado varía más o menos de un fabricante a otro y dentro de una misma colección. En el caso, por ejemplo, de que una puntera de seguridad resulte demasiado estrecha, basta a menudo con cambiar el número o la anchura del modelo.
  7. La comodidad se mejora mediante:
    1. La incorporación de almohadillado en la zona maleolar
    2. El relleno de la lengüeta
    3. Un tratamiento antimicrobiano
  • La transpiración de los pies no está relacionada específicamente con la utilización del calzado de uso profesional, sino que aparece con todo tipo de zapatos o botas. Como medida de higiene diaria deberán lavarse los pies y cambiarse los calcetines. Es de desear también el cambio de calzado, ya que en casos de transpiración considerable puede ocurrir que el sudor absorbido por el calzado no se elimine durante el tiempo de descanso. Por consiguiente, se recomienda cambiar cada día de calzado; por ejemplo, utilizar alternativamente dos pares de botas o zapatos.
  • El sudor del pie tiene un olor desagradable debido a la descomposición de las bacterias y contribuye, además, a la destrucción rápida del interior del calzado. Se puede evitar la aparición de bacterias y hongos mediante un tratamiento antimicrobiano efectuado bien en el momento de la fabricación del calzado, bien de modo regular durante su utilización.
  • Utilizar los productos de limpieza corrientes que se hallan en el mercado, los cuales resultan en general adecuados para los artículos de cuero utilizados en medio muy húmedo como, por ejemplo, en la construcción. Resulta deseable la utilización de productos de mantenimiento que tengan también una acción de impregnación hidrófuga. Incluso el cuero de mejor calidad acabará perdiendo sus cualidades si no se mantiene correctamente.