Equipos de Protección Individual (EPI)

PROTECTORES AUDITIVOS

Los protectores auditivos son equipos de protección individual que, debido a sus propiedades para la atenuación de sonido, reducen los efectos del ruido en la audición, para evitar así un daño en el oído. Los protectores de los oídos reducen el ruido obstaculizando su trayectoria desde la fuente hasta el canal auditivo.

 orejeras

Las orejeras

Las orejeras están formadas por dos casquetes hechos casi siempre de plástico. Este dispositivo encierra por completo el pabellón auditivo externo y se aplica herméticamente a la cabeza por medio de una almohadilla de espuma plástica o rellena de líquido.
Casi todas las orejeras tienen un revestimiento interior que absorbe el sonido transmitido a través del armazón diseñado para mejorar la atenuación por encima de aproximadamente 2.000 Hz.
Estas orejeras pueden estar unidas por un arnés de cabeza de metal o de plástico por encima de la cabeza, por detrás del cuello, por debajo de la barbilla y otros se montan en un casco rígido. La forma de los casquetes y el tipo de almohadillado y la tensión del arnés de cabeza de sujeción son los factores que determinan en un grado mayor la eficacia con que las orejeras atenúan el ruido ambiental.
Casi todas las orejeras proporcionan una atenuación que se acerca a la conducción ósea, de aproximadamente 40 dB, para frecuencias de 2.000 Hz o superiores. La capacidad de atenuación de bajas frecuencias de unas orejeras bien ajustadas está determinada por factores de diseño y materiales, como el volumen del cuenco, la superficie de la abertura del cuenco, la presión del arnés de cabeza o el peso.
Otras veces pueden ir acopladas al casco, en este caso consisten en casquetes individuales unidos a unos brazos fijados a un casco de seguridad industrial, y que son regulables de manera que puedan colocarse sobre las orejas cuando se requiera.

Campo de aplicación:
  1. Actividades realizadas en entornos de ruidos intermitentes.
  2. Situaciones en las que no sea necesaria compatibilizarlos con otros EPI como gafas de protección, pantallas faciales, capuces...
  3. Actividades en las que no sea necesaria un alto nivel de atenuación.
  4. Para trabajadores que contraigan infecciones de oído en ocasiones reiteradas.
 tapones

Tapones para los oídos

Los tapones para los oídos se llevan en el canal auditivo externo. Se comercializan tapones premoldeados de uno o varios tamaños normalizados que se ajustan al canal auditivo de casi todo el mundo. Los modelables se fabrican en un material blando que el usuario adapta a su canal auditivo de modo que forme una barrera acústica. Los tapones a la medida se fabrican individualmente para que encajen en el oído del usuario.
Hay tapones auditivos de vinilo, silicona, elastómeros, algodón y cera, lana de vidrio hilada y espumas de celda cerrada y recuperación lenta.
Los tapones externos se sujetan aplicándolos contra la abertura del canal auditivo externo y ejercen un efecto similar al de taponarse los oídos con los dedos. Se fabrican en un único tamaño y se adaptan a la mayor parte de los oídos. A veces vienen provistos de un cordón interconector o de un arnés de cabeza ligero.

Tipos de tapones:
  1. Desechables: diseñado para un único uso.
  2. Reutilizables: diseñado para ser usado varias veces.
  3. A medida: fabricado usando una impresión del conducto auditivo del usuario.
  4. Con arnés: tapones unidos por una interconexión semirrígida.
Campo de aplicación:
  1. Exposiciones prolongadas.
  2. En entornos de mucho calor y/o humedad.
  3. Cuando se necesitan grandes atenuaciones.
  4. Usuarios que deban compatibilizar la protección auditiva con otros elementos de protección como: gafas de protección patillas, capuces, pantallas faciales…

El protector auditivo óptimo

El factor más importante en la elección es la idoneidad del protector para el ruido ambiental en el que debe utilizarse, con el fin de que el riesgo de pérdida auditiva inducida por el ruido sea mínimo. El R.D. 1316-1989, de 27 de Octubre, contiene las medidas de protección de los trabajadores contra los riesgos profesionales debidos al ruido en el lugar de trabajo.

En segundo lugar, la protección no debe ser excesiva. Si el nivel acústico protegido está más de 15 dB por debajo del valor deseado, el protector induce una atenuación excesiva y se considera que el usuario está excesivamente protegido y, por tanto, se siente aislado del entorno. Puede resultar difícil escuchar la voz y las señales de advertencia y el usuario se retirará el protector cuando necesite comunicarse y verificar las señales de aviso o deberá modificarlo para reducir su atenuación. En cualquiera de los dos casos, la protección se reducirá hasta el extremo de no impedir la pérdida auditiva.

La comodidad es un aspecto decisivo. Llevar un protector auditivo nunca puede ser tan cómodo como no llevar ninguno. Cubrir u obstruir el oído causa muchas sensaciones no naturales, que van desde la alteración del sonido de la propia voz a consecuencia del “efecto de oclusión” hasta la sensación de ocupación del oído o de presión sobre la cabeza. Las orejeras y los tapones resultan más incómodos en ambientes calurosos porque aumentan la transpiración. El usuario necesita tiempo para acostumbrarse a las sensaciones y la incomodidad que provoca el protector. No obstante, si experimenta incomodidades como dolor de cabeza a consecuencia de la presión del arnés de cabeza o dolor en el canal auditivo provocado por los tapones se le deberían proporcionar dispositivos protectores de otro tipo.

Si se utilizan orejeras o tapones reutilizables hay que adoptar medidas para mantenerlos limpios. En el caso de las orejeras, el usuario debe disponer de repuestos, como almohadillas o revestimientos interiores del cuenco. Cuando se usan tapones de usar y tirar, hay que disponer de suficientes unidades nuevas para reponer. Si se emplean tapones reutilizables, hay que instalar un dispositivo de limpieza. Los usuarios de tapones a la medida deben contar con instalaciones para limpiarlos y con tapones nuevos para sustituir a los desgastados o rotos. Es importante que el protector auditivo elegido sea compatible con otros dispositivos de seguridad.

El protector auditivo óptimo es aquél que el usuario está dispuesto a llevar durante todo el tiempo. Como ya hemos indicado, la exposición al ruido puede provocar alteraciones de la salud, en particular pérdidas auditivas y riesgos de accidente.

Algunas indicaciones prácticas de interés en los aspectos de uso y mantenimiento del protector son:

  1. Los protectores auditivos deberán llevarse mientras dure la exposición al ruido, su retirada temporal reduce seriamente la protección. Hay que resaltar la importancia del ajuste de acuerdo con las instrucciones del fabricante para conseguir una buena atenuación a todas la frecuencias, cuando están mal ajustados presentan una atenuación muy inferior, que puede llegar a ser nula 250 y 500 Hz., y en algunos casos producir pérdida de audición inducida por el ruido.
  2. Algunos tapones auditivos son de uso único. Otros pueden utilizarse durante un número determinado de días o de años si su mantenimiento se efectúa de modo correcto. Se aconseja al empresario que precise en la medida de lo posible el plazo de utilización (vida útil) en relación con las características del protector, las condiciones de trabajo y del entorno, y que lo haga constar en las instrucciones de trabajo junto con las normas de almacenamiento, mantenimiento y utilización.
  3. Por cuestiones de higiene, debe prohibirse su reutilización por otra persona; esto resulta evidente en los dispositivos desechables, pero lo es también para los reutilizables. En este segundo supuesto, después de su uso, deberán ser lavados o limpiados, para posteriormente secarlos cuidadosamente. Nunca serán utilizados más allá de su límite de empleo (o estén sucios y/o deteriorados).

EN 458: PROTECTORES AUDITIVOS

RECOMENDACIONES RELATIVAS A LA SELECCIÓN, USO, PRECAUCIONES DE EMPLEO Y MANTENIMIENTO.

Esta Norma Europea está referida a protectores auditivos.
Incorpora recomendaciones relativas a la selección, uso, precauciones de empleo y mantenimiento de los mismos.

1. Protectores auditivos:
Los protectores auditivos son equipos de protección individual que, debido a sus propiedades para la atenuación de los efectos del ruido en la audición, para evitar un daño en el oído. Es muy importante en la selección de los protectores considerar los factores que puedan influir en la comodidad y aceptación del equipo.
El concepto de atenuación acústica se refiere a para una señal de ensayo dada, la diferencia media en decibelios con y sin el protector auditivo colocado, de un panel de sujetos de ensayo.
2. Selección del protector auditivo. Factores a tener en cuenta:
  1. Marcado CE.
  2. Exigencias en materia de atenuación acústica.
  3. Tamaño del protector.
  4. Comodidad del usuario.
  5. Información suministrada por el fabricante.
  6. Ambiente de trabajo y actividad.
  7. Problemas de salud.
  8. Compatibilidad con otros EPI.
2. Factores adicionales a tener en cuenta:
  1. Se debe utilizar la atenuación acústica suficiente para cada situación sonora.
  2. La sobreprotección aísla al trabajador, reduce el tiempo de uso y dificulta la comunicación.
  3. Tan solo unos minutos sin protector reduce enormemente el nivel de protección.
  4. Cuando usa protectores acústicos, debe oír su propia voz más fuerte y profunda. Es un signo de que los protectores están correctamente colocados.
  5. El protector auditivo óptimo es aquél que el usuario está dispuesto a llevar voluntariamente durante todo el tiempo.
3. Estimación del nivel acústico:
Existen cuatro métodos para la estimación del nivel acústico ponderado A efectivo a la altura de los oídos. El método preferido es el método por bandas, y después, y por este orden el método HML, control HML y método SNR.El valor SNR indica la atenuación media del protector en todas las bandas de frecuencia.
4. Límites de exposición al ruido:
La exposición diaria de un trabajador al ruido, se expresa en dB(A), medida, calculada y referida a 8 horas diarias. Según la Nueva Directiva 2003/10/CE, en los casos en los que la exposición al ruido, sin tener en cuenta el uso de protectores auditivos, sea superior a los 85 dB(A) y 112 Pa (Ppico), existe la obligatoriedad de utilización de protectores auditivos. En los casos en los que la exposición al ruido, sin tener en cuenta el uso de protectores auditivos, sea superior a 80 dBA, y 112 Pa (Ppico), deberá existir la disponibilidad de protectores auditivos.
El valor límite de 87 dB(A) no debe superarse en ningún momento y tiene en cuenta la utilización del protector auditivo.